Un convenio con olor a los 90
Consecuencias de la desregularización
En un contexto de asfixia y manipulación arbitraria de los pocos recursos que la nación envía a los municipios, se conoció el borrador de convenio entre Vialidad Nacional y los municipios, para la realización de tareas conjuntas.
Hoy los municipios se debaten en la difícil tarea de cumplir con las obligaciones que le corresponde y a su vez, también cubrir las demandas que otros estamentos el estado, como los gobiernos provincial y nacional no están haciendo.
Como nueva muestra de ello, Vialidad Nacional remite a los municipios un modelo de convenio para realizar trabajos conjuntos, lo que insumiría recursos municipales ya destinados y presupuestados a otros trabajos previstos.
Es por ello que ante este caos constante que significan las políticas públicas de la gestión Milei, los municipios se ven nuevamente afectados en sus proyectos y trabajos pensados para la comunidad.
Caos organizado
Si bien todas las acciones llevadas adelante por el estado nacional parecen a simple vista, caóticas, y que en la mayoría de los casos acarrean consecuencias negativas para los argentinos, es necesario tener en cuenta que detrás de la figura presidencial, aparece Federico Sturzenegger como Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, entendiendo desde una mirada dañina que transformación, significa destrucción.
Por ello lo que se ve como algo caótico es en realidad muy organizado, el traspaso de responsabilidades del estado nacional a las provincias y municipios, que carga de responsabilidad a los últimos y libera recursos (que nunca se sabe donde terminan) para el manejo arbitrario del gobierno nacional.
Para el ciclo histórico argentino, todo lo que tiene olor a los noventa, se sabe que puede terminar en la peor crisis económica e institucional conocida como el “cacerolazo” o “argentinazo” del 19 y 20 de diciembre de 2001.

