Ubajay y sus radares de velocidad: ¿educación vial o fuente de recaudación?
Esta semana Ubajay vuelve a ser centro de la escena a raíz de varias inquietudes de vecinos/as, no solo de la localidad sino de quienes han pasado por ahí. Los radares de velocidad
Como herramienta para reducir los accidentes no sirven, aunque sí como fuente de recaudación para las arcas municipales.
En primer lugar, están colocados en ambas colectoras Nacionales, la velocidad máxima es de 40 kms y más allá de que la ley Nacional habilita a la colocación de radares estos deben estar homologados, lo que según varios supuestos “infractores” seria dudosa por varias razones: No estarían debidamente señalizados, prácticamente están escondidos, el cartel indicativo estaría más cerca de la distancia que debe estar, ausencia de conos señalizadores.
Esta semana se registró una ola de multas de importes aproximados de $193.000, con pago voluntario de $96.000 en aproximado. La autoridad de constatación es la Secretaria de Hacienda del Municipio y a los descargos debería hacerlos el supuesto “infractor” en la oficina de Transito previamente ADIVINANDO que días viene el Juez de Faltas porque no viene todos los días y no hay personal a cargo del Área. ¿Cuánto cobran en definitiva? A algunos $20.000 a 0tros $50.000. ¿De qué depende? No se sabe. Pero, las infracciones de los radares de Ubajay no aparecerían en ningún sistema ya que no está adherido a la Licencia Nacional de Conducir. Aunque los domiciliados en Ubajay deben pagar si o si porque si no, no pueden renovar el carnet de conducir, en pocas palabras rehenes de un gobierno Municipal que encontró una manera “limpia” de recaudar. A todo esto, sin contar con que la gente no frena solo por el radar si no por el pésimo estado de la colectora, aunque seguramente la Intendenta dirá, que no le corresponde al Municipio.
