Rescate y condena: la causa que le devolvió la dignidad a un peón rural explotado durante años
El Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay, a cargo de la jueza Noemí Berros, homologó un acuerdo de juicio abreviado que declaró a César Antonio Girolami autor penalmente responsable del delito de trata de personas mayores de 18 años con fines de explotación laboral. La resolución impuso al imputado una condena de tres años de prisión de ejecución condicional y fijó la obligación de abonar 22.000.000 pesos a la víctima, L. C. T., en concepto de reparación e indemnización por el daño material y moral ocasionado.
El caso tomó conocimiento público a partir de una inspección realizada el 14 de diciembre de 2021 por la Delegación Departamental de Trabajo y Seguridad Social de Federal en el establecimiento rural “Las Piedras”, ubicado en el Distrito Banderas, departamento Federal.
El acuerdo fue celebrado por la fiscal Josefina Minatta, quien trabajó acompañada por las fiscales Gabriela Velázquez y Eugenia Molina, y la defensa técnica del imputado a cargo de Lucio Elián Graglia. En representación de la víctima estuvo Julieta Elizalde (Defensora Pública Oficial, en representación de la víctima constituida en querellante).
En el lugar, los inspectores localizaron a L. C. T., un peón de unos 45 años, analfabeto y en situación de extrema vulnerabilidad social, alojado en condiciones indignas. La víctima vivía en una choza precaria construida con dos palos enterrados y cubierta por telas de silo bolsa, sin acceso a agua potable, energía eléctrica, sanitarios, mobiliario ni abrigo frente a las inclemencias del clima.
Según se acreditó en la causa, la víctima permaneció trabajando en ese predio rural desde el año 2011 hasta diciembre de 2021, dedicado a la tala de árboles y preparación de postes para alambrado bajo las órdenes de Girolami.
Durante esa década de explotación, el contratista le abonaba sumas insignificantes e incluso le descontaba los costos del combustible y el aceite utilizados en la motosierra. A lo largo de esos años de desamparo, el trabajador sufrió además la amputación de varios dedos de las manos durante sus labores en el monte.
Durante la audiencia del procedimiento abreviado, Girolami admitió voluntariamente su responsabilidad en las acciones de captación y traslado del trabajador, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad e indigencia preexistente.
En su fallo, la magistrada destacó que la indemnización acordada permite ir más allá del castigo penal estricto, promoviendo una justicia restaurativa orientada a reparar de forma directa la dignidad y los derechos fundamentales conculcados a la víctima.
