Histórica firma cerró sus 7 sucursales y echó a todo su personal
El modelo económico llevó a la empresa a la quiebra. Despidió a 200 trabajadores tras haber echado a 200 antes
La empresa santafesina Brío, con más de 25 años en el mercado, atraviesa una profunda crisis: cerró sucursales en varias provincias y en los últimos meses despidió a unos 200 empleados, 60 de ellos en su sede central de Rosario. La firma pertenece a la familia Algieri y hoy enfrenta reclamos por deudas salariales.
El martes 30 de junio trabajadores que llegaron a la planta de Rosario se toparon con el portón cerrado y una lista que decidía quién podía entrar y quién quedaba afuera. “Somos trabajadores con entre 12 y 20 años de antigüedad. No nos merecíamos este trato”, dijo uno de los empleados, según denuncias.
Los trabajadores denuncian que Brío adeuda sueldos de mayo y junio, el medio aguinaldo y varios bonos pactados. Aseguran que hubo promesas de pago que no se cumplieron y que la compañía no ofreció explicaciones claras sobre el origen de la crisis, lo que profundizó la incertidumbre entre el personal y sus familias.
En su mejor momento Brío llegó a emplear más de 400 personas y a gestionar más de dos millones de envíos anuales; hoy el volumen cayó a alrededor de 700.000 paquetes. En los últimos meses fueron cerradas sucursales en Córdoba, Mar del Plata, Mendoza, San Juan, Santa Fe, Rafaela y Lomas de Zamora, con protestas locales.
Según fuentes locales, el fondo COC Global, vinculado a Leonardo Scatturice, mostró interés por comprar Brío pero la operación naufragó por el pasivo: alrededor de 4.500 millones de pesos. ARCA figura como principal acreedor y además circulan créditos y cheques rechazados por más de 1.500 millones, un combo que complica la reestructura.

